La "brecha digital" en España tiene varias dimensiones. La primera entre clases altas (más del 55% se conectan diariamente) y las clases medias-bajas (alrededor de un 10% se conecta cada día). La segunda, aunque hay pruebas suficientes como para supeditarla a la primera, la que existe entre diferentes comunidades autónomas, por ejemplo entre Extremadura (casi 40% en 2007) y Madrid (con más de un 65% de acceso en 2007). Otra posible entre jóvenes y mayores, pero esa se cerrará sola con el tiempo.
Con estas premisas y manteniendo como variable independiente el lugar de acceso, es razonable pensar que este punto debe ser, ni más ni menos, que el lugar donde todos nos mezclamos (o así debería ser): la escuela. Todo español tiene derecho a la enseñanza. Si los ordenadores con conexión llegan a las escuelas, los niños del país podrán tener acceso a la red y, es más, podrán aprender a utilizar la web de forma responsable (otra de las asignaturas pendientes que tenemos). Osea que el efecto sería doble: todos los niños tendrían posibilidad de navegar y crearían un hábito de navegación responsable.
Este razonamiento ya lo hicieron nuestros políticos hace algún tiempo. Se dedicaron y se dedican grandes fondos para dotar las aulas de ordenadores. Se busca incluso el ideal de un terminal por alumno. Como siempre buenas intenciones. Pero carece de sentido que un profesor tenga que encargarse de controlar a más de 20 niños y 20 ordenadores. Para que este proyecto funcione hace falta algo más que dinero, hace falta compromiso. Hace falta profesores concienciados, con entusiasmo y ganas, con predisposición a perder tiempo (tiempo libre) para enseñar a sus alumnos, para hacer mejores personas. La "brecha digital" podría caer si el Estado pone en manos de profesores comprometidos los medios para fomentar el buen uso de Internet
Con estas premisas y manteniendo como variable independiente el lugar de acceso, es razonable pensar que este punto debe ser, ni más ni menos, que el lugar donde todos nos mezclamos (o así debería ser): la escuela. Todo español tiene derecho a la enseñanza. Si los ordenadores con conexión llegan a las escuelas, los niños del país podrán tener acceso a la red y, es más, podrán aprender a utilizar la web de forma responsable (otra de las asignaturas pendientes que tenemos). Osea que el efecto sería doble: todos los niños tendrían posibilidad de navegar y crearían un hábito de navegación responsable.
Este razonamiento ya lo hicieron nuestros políticos hace algún tiempo. Se dedicaron y se dedican grandes fondos para dotar las aulas de ordenadores. Se busca incluso el ideal de un terminal por alumno. Como siempre buenas intenciones. Pero carece de sentido que un profesor tenga que encargarse de controlar a más de 20 niños y 20 ordenadores. Para que este proyecto funcione hace falta algo más que dinero, hace falta compromiso. Hace falta profesores concienciados, con entusiasmo y ganas, con predisposición a perder tiempo (tiempo libre) para enseñar a sus alumnos, para hacer mejores personas. La "brecha digital" podría caer si el Estado pone en manos de profesores comprometidos los medios para fomentar el buen uso de Internet
este post no habla sobre cocina...¡que me devuelva mi dinero!
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